“Hace muchos años, en tiempos de guerra, un buen hombre y su hijo vivían en una granja. La gente del pueblo los consideraba ricos porque tenían un caballo.
Una mañana, al entrar en el establo, el hijo del campesino, encontró que su caballo había escapado. Corrió hacia donde estaba su padre. Le contó lo que había visto y le dijo que era lo peor que les había pasado.
Su padre, muy sabio, le contestó: ¿Estás seguro?¿Cómo lo puedes saber?
Al día siguiente, cuando el hijo limpiaba el establo, escuchó unos caballos galopando a lo lejos.
Salió a mirar qué pasaba y se encontró con que su caballo volvía acompañado de una manada de potros salvajes.
Al ver esto, el hijo corrió hacia su casa gritando: ¿nuestro caballo ha vuelto y nos ha traído una manada de potros! ¡Esto es lo mejor que nos ha pasado!
Su padre, muy sabio, le contestó:
¿Estás seguro? ¿Cómo puedes saberlo?
Esa misma tarde el hijo quiso domar a uno de sus nuevos potros.
En cuanto el caballo sintió el peso sobre su lomo, empezó a saltar sin control y el hijo cayó al suelo, rompiéndose el brazo.
Ya en su cama, adolorido, le dijo a su padre que la llegada de los potros era lo peor que les había pasado.
Nuevamente su padre volvió a preguntarle ¿Estás seguro? ¿Cómo lo puedes saber?
A la mañana siguiente , el padre y su hijo se despertaron al oír unos fuertes golpes en la puerta de la casa.
Eran unos soldados que venían a reclutar al hijo para el ejército.
El padre llevó a los soldados al dormitorio de su hijo y les dijo que podían llevárselo.
El capitán lo miró detenidamente y comentó muy serio: -Así no nos sirve- y salió de la casa seguido por los otros soldados.
El hijo aliviado, le dijo a su padre: ¡Qué suerte he tenido! Pero su padre, muy sabio, le contestó una vez más: ¿Estás seguro? ¿Cómo lo puedes saber?”
- Tomado del libro infantil de Claudia Rueda omitiendo el nombre que ella pone al hijo. Ella a su vez lo tomó de un cuento chino que pretendía aleccionar sobre la valoración que hacemos de la "suerte" Buena Suerte y Mala Suerte.
- Ud. qué opina??