sábado, 2 de marzo de 2013

QUIÉN TIENE DERECHO A OFENDER Y VIVIR TRANQUILO

 OLA DE IDEAS:
Recientemente he terminado de leer la Autobiografía de Salman Rushdie: Memorias. Joseph Anton. En donde narra más o menos toda su vida desde la referencia de la década que vivió al compás de la fetua.  Resulta que escribe un libro (Los Versos Satánicos) y que entonces el Ayatolá Jomeini decide que debe morir respaldando esta condena con recompensas materiales en dinero y espirituales en el más allá.  Este escritor, hombre, agradable a unos desagradable a otros, como cualquiera...tiene que vivir escondido y constantemente vilipendiado diez años, y la infancia de su hijo mayor se ve totalmente trastocada por este suceso también.  Con gran esfuerzo y dinero de colegas, amigos y simpatizantes de la Libertad de Expresión, recupera por fin el derecho a vivir "Una Vida Normal" en donde no solamente puede viajar en la aerolína de su preferencia al país de su preferencia, sino que puede salir a cualquier estanquillo de su vecindario sin necesidad de guardaespaldas, permisos y largas justificaciones de la verdadera necesidad de ESA salida...Una vida en la que pueda ver a sus hijos cuando y donde quiera...  En fin...



Cito:

"Pero ahora necesitaba expresar con claridad qué era aquello por lo que luchaba: la libertad de expresión, la libertad de imaginación, la vida sin miedo y el hermoso y antiguo arte que tenía el privilegio de ejercer. Y también el escepticismo, la irreverencia, la duda, la sátira, la comedia y el regocijo profano.  Nunca volvería a arredrarse a la hora de defender esas cosas.  Se había formulado la siguiente pregunta: Mientras libras una batalla que puede costarte la vida, ¿Aquello por lo que luchas merece que pierdas la vida? Y le había sido posible contestar: Sí.  Estaba dispuesto a morir, si morir era necesario, por lo que Carmen Callil había llamado -un maldito libro-." (página 313)




 OLA DE PREGUNTAS:

Bueno, ¿Cuántos sacerdotes son pederastas conocidos y protegidos?, ¿Cuántas figuras públicas son asesinos multitudinarios de personas pobres, indígenas, niños? ¿Cuántos políticos son represores, violadores, ladrones, asesinos? ¿Cuántos multimillonarios se benefician directa o indirectamente del narcotráfico, prostitución infantil, secuestros y trata de blancas?



¿Cómo sucede que en el mismo mundo, al mismo tiempo, un notable, premiado, erudito escritor, plasme sus ideas tan originales y documentadas acerca de una religión y sea amenazado internacionalmente de muerte y marginado de la vida corriente mientras estos otros criminales incluso gozan de más beneficios que cualquier persona común o incluso extraordinariamente humana o valiosa?

¿En dónde está la confusión entre defender la LIBERTAD DE EXPRESION y la LIBERTAD PARA DAÑAR?  Los ayatolás proclamaron que Salman Rushdie y los que lo tradujeron y publicaron "dañaron" a su religión y que eso les obligaba a dañarlos a ellos...  ¿DESDE CUANDO UNA IDEA VALE MÁS QUE LA VIDA? o ¿DESDE CUANDO SE HICIERON EQUIVALENTES? o....Si sucede desde siempre, lo cual creo que es la respuesta...¿CUANDO HAREMOS LA DISTINCION? ¿POR QUE NO HEMOS EVOLUCIONADO EN ESTE SENTIDO? ¿QUÉ NOS FALTA POR ENTENDER?



CITO:

"El relativismo cultural es la muerte del pensamiento ético, es dar apoyo al derecho de los sacerdotes tiránicos a tiranizar, de los padres despóticos a mutilar a sus hijas, de los fanáticos a odiar a los homosexuales y los judíos, porque hacerlo forma parte de su  -cultura-.  El fanatismo, los prejuicios y la violencia no son -valores- humanos. Son prueba de la ausencia de dichos valores.  No son las manifestaciones de la -cultura- de  una persona. Son indicativos de la falta de cultura de una persona..." (página 210)

"Supo de inmediato que debía escibir sobre la ICONOCLASIA, decir que en una sociedad abierta ninguna idea ni creencia podía atrincherarse y recibir inmunidad antes toda clase de desafíos filosóficos, satíricos, profundos, superficiales, jubilosos, irreverentes o perspicaces.  Lo único que exigía la libertad era que se protegiese el espacio del propio discurso. La libertad residía en la discusión misma, no en la resolución  de esa discusión, en la capacidad de discrepar incluso de las creencias más preciadas de los demás; una sociedad libre no era plácida sino turbulenta." (Página 235)